Una deuda con Granada

Este artículo es una deuda de honor.

Hay dos personas granadinas contra las que considero que se ha procedido injustamente, sin que haya habido la reacción solidaria que debería haber habido. Por eso considero que tengo la obligación moral de decir que es injusto que se cometa una injusticia. Porque en este maldito siglo XXI que nos toca vivir, hay que pelear cada día por lo obvio.

He decir en primer lugar que no conozco Granada, lo que sé que es un pecado imperdonable. Y de las dos personas de las que voy a hablar, Mar de Salas y Manuel Merino, tengo un conocimiento solo virtual y telefónico, no las conozco personalmente. Además, como sabía que quería escribir este artículo, he querido permanecer deliberadamente ignorante sobre los avatares de Vamos Granada. Porque este artículo no va de lo que pasa en Granada, va de nuestra ética y nuestra moral y de lo que debería ser la militancia política.

Vamos Granada es una de tantas candidaturas municipales que, bajo diferentes formas jurídicas y con nombres tan sugerentes como “vamos”, “ganemos”, “ahora” y otros similares agruparon a personas de IU, Podemos, EQUO y otros en las elecciones de 2015. Como en tantos otros sitios, las llamadas “fuerzas del cambio”, también en Granada dimos vergüenza ajena, y la nueva política degeneró en una pelea abierta y pública, que emula todas las miserias de la vieja política.

foto: Javier Vílchez (Unsplash)

No sé quién tiene razón, no sé qué fue lo que pasó, lo que sé es que una concejala se fue con su acta a cuestas llamando de todo a los que se quedaban. Mientras los que se quedaban la llamaban de todo a ella. También sé que esto ni da votos ni ayuda a parar el cambio climático. También sé que Manuel y Mar estaban en uno de los lados de la trinchera. Doy por hecho que el bueno, en la medida que pueda existir un lado bueno de la trinchera. En esa tesitura, EQUO Granada, silente desde las elecciones municipales y volcada en Vamos Granada, decide desmarcarse de Vamos Granada y envía una carta conminatoria a Mar y a Manuel. Con amenaza de expulsión incluida.

A mi juicio eso es un error político de grandes dimensiones. Los pasos para romper de forma elegante con Vamos Granada hubieran sido:

  1. Estudiar en asamblea las deficiencias del grupo municipal y su funcionamiento, así como las discrepancias programáticas.

  2. Mantener una reunión para explicar estas deficiencias y discrepancias pidiendo su solución.

  3. Hacer pública esa reunión y poner un plazo para la subsanación.

  4. Si no hubiera respuesta por parte de Vamos Granada, votación en asamblea de la ruptura con la candidatura.

Entonces y solo entonces debería ocuparse de las personas individuales. Personalmente lo hubiera dejado estar hasta la campaña electoral, pero dado que habrá asuntos personales que enconan la situación, hubiera procedido de la siguiente forma:

  1. En una asamblea votar que no debe seguir la colaboración con Vamos Granada pues a partir de ese momento se considera otro partido político rival y no es posible ocupar cargos representativos en dicho órgano.

  2. Mantener una reunión con las personas afectadas pidiendo que abandonen esos puestos

  3. Pedir por carta ese abandono.

  4. Actuar con medidas disciplinarias por parte de un órgano independiente que actúe conforme a los estatutos del partido.

Saltarse todos esos pasos es una torpeza política, en mi opinión. Acusar de doble militancia en un momento de auténtica confusión, donde, por ejemplo, todas las personas afiliadas a los Comuns en Cataluña tienen doble militancia, suena muy mal. Suena a cabreo y a no entender demasiado lo que está pasando.

foto: Tabea Damm – Unsplash

En cualquier caso, hasta aquí lo único que pasa es que hay una discrepancia sobre cómo tratar un asunto grave y feo. En mi opinión hay un error político en cómo actuar desde EQUO Granada, pero entiendo que ellos opinarán que el error es mío. El problema empieza ahora. Basándose en esta actuación de la mesa de Granada, lo que queda de la Comisión Ejecutiva Federal de EQUO decidió por su cuenta y riesgo dar por expulsado a Manuel Merino saltándoselo en el proceso de renovación de vacantes. Sin comunicárselo y sin darle posibilidad de defensa alguna.

Y eso es atentar contra los derechos fundamentales de la persona. Eso es saltarse las normas básicas de la democracia. Un órgano no decide quién cubre las vacantes de ese mismo órgano. Y no lo decide en función de quién le cae bien o mal. Lo debería hacer basándose en las normas y mientras una persona sea afiliada debe tener todos sus derechos en vigor salvo que exista un expediente disciplinario basado en incumplimientos objetivos de los estatutos. Y dicho incumplimiento debe ser dictaminado por un órgano independiente. No hay democracia, no hay libertad, si hay atropello de los derechos fundamentales de las personas.

Pero ese no es el problema. El verdadero problema es que la gente en EQUO se quedó callada. Mar y Manuel han trabajado mucho por el proyecto de un partido Verde en España. Se podrá estar de acuerdo con sus postulados y su trabajo o no. Se podrá tener una postura u otra en el conflicto de Vamos Granada. Pero lo que nos debe importar, lo único que debe importar, es que sus derechos fundamentales fueron pisoteados de forma absolutamente antidemocrática. Y nos quedamos callados. Como si no fueran nuestros compañeros, como si nos diera igual, como si tuviéramos miedo.

No es posible reverdecer la sociedad sino somos personas intolerantes con la injusticia, solidarias con quien la sufre. Nunca debe importarnos quién es la víctima, ni quien el victimario. Nunca debe haber consideraciones de mayor envergadura que el respeto a los derechos de las personas.

Hay una viñeta magnífica de Mafalda, donde ridiculiza la solidaridad moral. Aunque Mafalda tenga razón, a veces lo único que está en nuestra mano es expresar públicamente nuestra solidaridad.

Por eso, compañera Mar, compañero Manuel, a través de estas líneas, un abrazo solidario con la injusticia que habéis sufrido.

Pepín Fernández es asturiano e ingeniero técnico industrial. Es afiliado a EQUO desde el año 2011 e impulsor del blog Verdes y Libertarias.

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