Todo lo que EQUO me ha dado

Una tarde, me dijo una persona muy cercana a mí: “¿sabes que ese de Greenpeace, que pedías firmas para que saliera de la cárcel, quiere crear un partido político verde? Lo he escuchado en la radio.” Andábamos por el año 2010 y EQUO era un embrión, aunque ya tenía nombre gracias a Fernando Beltrán que lo compuso a partir de las palabras ecología y equidad. Juantxo López de Uralde, exdirector de Greenpeace y recién salido de la cárcel tras su acción en Copenhague impulsa, junto con más gente, un proyecto de unión de los verdes en España.

Y me puse a buscar información en internet. ¡Qué buena noticia!

Mani con banderas de EQUOEncontré el manifiesto fundacional “Es el momento”, presentado el 14 de septiembre de 2010, lo leí y cuando llegué al final me dije: “no, no puedes estar de acuerdo en todo. Haz una lectura más crítica”. Y lo volví a leer y me dije: “no soy raro en política (porque votaba cambiando de unos a otros) sino que nunca nadie me ha presentado una opción así, mi opción.”

Desde entonces no he dejado de trabajar por la causa de EQUO, pero lo mejor y es lo que os quiero contar, es todo lo que he vivido y he cambiado desde entonces:

  • Un amplio abanico de relaciones nuevas y enriquecedoras. Las asambleas durante el primer año de EQUO eran masivas (200 y 300 personas en Sevilla) y con unas inquietudes por trabajar y hacer cosas desbordantes. Me ilusionó remangarme y comenzar a apoyar todo lo relacionado con comunicación.  Por cierto, también fue EQUO quien me enseñó qué eran las redes sociales digitales, incluso le pregunté a un compañero “¿qué es un hastag?”
  • EQUO me he hecho descubrir cuál era mi ideología: yo no entendía porque sentía permanente contradicciones internas en temas políticos y sociales, y es que nadie me había enseñado que existía la ecología política como vía, como la única vía que hace posible a largo plazo la habitabilidad y buen vivir de todos en este planeta. No sé qué pasará con EQUO, pero en mi vida la ecología política ha llegado para quedarse.
  • También me ha enseñado el feminismo, aunque desde muy pequeño nunca entendí la desigualdad entre hombres y mujeres, aunque siempre he sufrido con las agresiones a mujeres… En EQUO he aprendido que feminismo, pacifismo y ecología van de la mano. Me chocó cuando en EQUO conocí a un hombre que dijo en una reunión “yo, como feminista propongo…”, ¿un hombre puede ser feminista? Pues sí, y con toda humildad ahí ando de aprendiz.
  • De economía, comprendí que no se trata de etiquetas verdes, sellos o certificaciones, sino de aplicar el sentido común desde una visión de equilibrio con los recursos naturales. Y descubrí la llamada economía circular con la que todos ganamos, y es que hay alternativas mucho mejores que usar, tirar y producir más. También he pasado a ser consciente de que lo más ecológico es lo que compramos cerca de casa y que se produce cerca también sin grandes impactos medioambientales.
  • Del mundo urbano he aprendido cosas tan simples como que primero se ponen los medios y luego la ciudad se transforma. Si haces más carreteras y aparcamientos, habrá más atascos y coches en el futuro. Si haces más carriles bici y espacio para los peatones, pues habrá una movilidad mejor.
  • Del mundo rural he entendido algo tan simple como que la agricultura y la ganadería ecológica no son especiales, ¡son la agricultura y ganadería normal! Lo raro es la agricultura y ganadería intensiva en químicos, esquilmadora de recursos y que hace sufrir al resto de especies vivas.
  • De los cuidados es tan fácil como ser consciente de que las necesidades de las personas siempre son lo primero. Somos una especie social que nos apoyamos unos en otros para poder ser humanos. EQUO y “su” ecología política siempre piensa en el bienestar de las personas, ya hable de cerrar una central nuclear o de no cortar el rabo a los perros.
  • Y sobre la diversidad funcional he aprendido que nos afecta o afectará; y que si, en vez de fabricarlo todo a escala de varón adulto sano, se construyeran las cosas adaptadas para los niños… Todas las personas tendríamos acceso a todo de forma cómoda. Es prosaico, pero ahora veo los cajeros automáticos muy altos y la mayor parte de los servicios de los bares los veo pequeños e inaccesibles. Las personas no tienen más o menos capacidad, sino que la capacidad de cada persona es diferente, sólo hay diversidad de capacidades.
  • EQUO me lo ha enseñado o dado acceso a casi todo lo que tiene que ver energías renovables, el agua, el cambio climático, el reciclaje, la diversidad, los incendios forestales, la relación con la política, con los políticos, con los medios de comunicación, etc.

Foto II Asamblea Federal de EQUOEn fin, seguro que me olvido cosas, pero todo lo que yo he ganado en estos siete u ocho años no me lo podrá arrebatar nunca nadie. Que nadie te engañe porque sí hay salida a esta situación de crisis, también a la interna de EQUO, porque hacemos falta, mucha falta todos. De hecho, me atrevo a animarte a apuntarte a EQUO aquí y ahora.

Os he contado lo que EQUO me ha dado, y como quiero seguir creciendo en verde estoy convencido de la necesidad de reverdecer EQUO porque… ¡ES EL MOMENTO!

¿Y a ti, qué te ha regalado EQUO?

y como quiero seguir creciendo en verde estoy convencido de la necesidad de reverdecer EQUO porque… ¡ES EL MOMENTO!

¿Y a ti, qué te ha regalado @EQUO?[/ctt]

 

Abraham Velázquez

@ecoabraham

 

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