De la alegría a la decepción

De la alegría a la decepción

Relato personal de Carles Porcel

Noche del 24 de mayo de 2015. Estoy de apoderado de Compromís en un colegio electoral de València. Se han cerrado las votaciones y empezamos el recuento. A medida que avanza la noche los resultados empiezan a ser esperanzadores. Hacia las 11, todavía estamos de recuento. Compromís continúa subiendo. Las papeletas en mi colegio electoral así lo demuestran. Llegan noticias que en la plaza del Pilar (sede de Compromís) empieza a haber una fiesta de aúpa. Y yo todavía en el colegio electoral. Pienso que para las próximas elecciones pediré que me den un colegio electoral con menos personas electoras para salir antes y poder celebrarlo.

Empiezo a imaginarme que, después de una década de militar en un partido verde, parece que llega la posibilidad de gobernar en la Generalitat y en el Ajuntament con políticas de sostenibilidad.

Finalmente, con las actas de las mesas electorales en la mano, me voy hacia la plaza del Pilar a entregarlas y celebrar el fin de 24 años del PP en la ciudad de València y 20 años del PP en la Generalitat. La fiesta prácticamente se había acabado en la sede y continuaba en la plaza del Ajuntament. Allí me veo a un amigo, agricultor ecológico, que estaba eufórico, como la mayoría de las gente que estábamos allí. Había montado en su tractor un potente equipo de música para que la gente bailase. Teníamos tomada la plaza. Noche única y emocionante.

Días más tarde, la ejecutiva de VerdsEquo (VQ), a la que yo pertenecía, nos reunimos en un restaurante para explicar cómo habían ido los nombramientos de la Conselleria d’Agricultura, Medi Ambient, Canvi Climàtic i Desenvolupament Rural y la presentación, en petit comité a la que será la futura consellera y algún otro cargo. Debido a la intensidad de reuniones de los últimos meses en la ejecutiva, no pude participar durante el último mes debido a que mi negocio lo había abandonado y se estaba hundiendo a marchas forzadas, por lo que no pude estar al tanto de los detalles de las negociaciones.

Los nombramientos de las direcciones generales y otro personal de la Consellería, asumí en aquel momento que no podía haberse pasado por filtros, como la Mesa de País, ya que las presiones y urgencias entre los diferentes partidos de Compromís (VerdsEquo forma parte) y con el PSPV-PSOE, eran inevitables. Y como tal lo asumí.


«la elección surge de fuera de la comisión; “dedazo” que te crío»


Pero semanas más tarde, en Compromís hay que llenar ciertos puestos de empleados de la coalición y uno de ellos tocaba a VerdsEquo. Se crea una comisión de selección de personas en VQ y resulta que la persona elegida es una de la comisión y, para más inri, la elección surge de fuera de la comisión; “dedazo” que te crío. Es cuando empiezo a no entender qué pasa. Por otro lado, había unas personas que querían acceder a ciertos puestos y se ponen en contacto conmigo por que no entienden que no se haga selecciones de personal de acuerdo a baremos objetivos. Como miembro de la ejecutiva, pido a ésta que las reciba en audiencia para pedir que la selección de personal sea transparente. A sus peticiones Julià Álvaro, coportavoz de VQ y Josep Ruiz, Secretario de organización, les responden con una acusación que lo que están buscando es un puesto de trabajo, como si no fuese lícito poder acceder y pedir una selección transparente. Dos de las personas que querían acceder a posibles puestos, eran un histórico militante verde y una periodista, promotores ambos de la Ruta del despilfarro. Él estaba trabajando en Marruecos como maestro de castellano en el extranjero y lo que querían era, con toda su ilusión, volver a València y en la nueva situación política, trabajar por el cambio político. La otra compañera que fue a la ejecutiva, acabaría siendo forcejeada por Josep Ruíz; la cosa acaba como el rosario de la aurora.

A partir de ese punto se crea la Plataforma por la transparencia y la democracia participativa, en la que varias personas nos unimos para redirigir al partido.

A partir de ese punto las cosas empiezan a verse claras, puesto que hay opacidad en la selección de cargos y es a propósito; hay enchufismo. Vicent García, es nombrado director de Vaersa, empresa pública de residuos y gestión forestal y yo, que estoy en la ejecutiva no me entero hasta que llego a una Mesa de País. A pesar de eso no me acabo de dar cuenta de la magnitud de lo que estaba pasando. Más tarde me doy cuenta que este no solo fue un nombramiento opaco, además inadecuado: Vicent García, no tenía experiencia en administración, en negociación, en gestión de grandes equipos, etc. De hecho en julio de 2017 lo cesan.

Las denuncias de enchufismo, continúan. Una de las cosas que más me sorprenden, es que la mayoría de mis compañeras, no se posicionan. Es cuando me empiezo a dar cuenta que el silencio es muy cómodo. Personas que en privado dicen que nuestras denuncias están muy bien, pero que en público no se mojan.

La enorme alegría de tener por primera vez una Conselleria realmente verde, se mezcla con la desilusión de cómo se ha montado y cómo está funcionando. También reconozco que falta funcionariado y presupuesto son dos dificultades muy grandes; de hecho la Generalitat Valenciana, es la autonomía con una infrafinanciación muy grave. Y precisamente por la situación precaria y por la desidia de 20 años de gobierno del PP, deberían de haberse seleccionado personas con un altísimo nivel desempeño.

Llegamos un punto que pedimos que la Comisión Ejecutiva Federal (CEF) nos ampare. Un equipo de dos personas de la CEF hacen un informe haciendo constar de irregularidades y sugieren a VQ que investigue esas irregularidades.
En ese momento empiezo a tener alguna noche de dormir inquieto, de sentirme impotente y luchando solo; era el único en la ejecutiva que planteaba cosas tan básicas como pedir que se hiciesen las actas de cada ejecutiva. Mi rabia continúa creciendo. Suerte que otras compañeras de otros territorios me apoyaban; todo mi reconocimiento por su valor.

Cuando me entero que Uralde está detrás de esas historias de manipulación, inicialmente pienso “¿Cómo una persona como ella que se la ha jugado fuerte, puede estar haciendo esto?” y me quedo incrédulo. Pero voy recogiendo testimonios individuales que esta persona es trigo sucio.

Y también me doy cuenta que Uralde se encuentra desubicado como líder. La última vez que coincido con él en València en una rueda de prensa, cuando vio que vinieron pocos periodistas, dijo al final: “No lo entiendo. Cuando estaba en Greenpeace, los periodistas venían de casi todos los medios. Ahora vienen pocos; no lo entiendo”. Si no entiende que los periodistas venían, solamente, por ser representante de Greenpeace, creo que tiene un grave problema de su papel. Y hay más problemas en su tipo de liderazgo.

En la ejecutiva de VerdsEquo, en lugar de investigar los enchufismos (¿cómo lo iban a investigar, si esas personas fueron las que lo iniciaron?), encomiendan a la Comisión de Arbitraje (la comisión de Respeto y Transparencia autonómica) una investigación sobre ¡¡¡nosotras!!! De nuevo esa comisión, está plagada de irregularidades. Una vez acabadas las elecciones generales, y para no perjudicar a Compromís, empezamos a hacer denuncias en la prensa. En pocas semanas seríamos definitivamente expulsadas.

Uno de los motivos que alegan es crear una corriente interna dentro de EQUO. ¿En qué parte de los estatutos está prohibido crear una corriente interna?

Como la camarilla decía que VerdsEquo era un partido soberano y funcionaba al margen de EQUO, me afilio a EQUO Catalunya. Pero resulta que Josep Ruiz se entera y pide que me expulsen de EQUO Catalunya. Entonces ¿en qué quedamos? ¿VerdsEquo, es soberano o es un territorio más de EQUO federal?

Después de todo esto y de ver que Juantxo López de Uralde y Alejandro Sánchez, estaban detrás de todos estos tejemanejes, ahora ya sí que tenía evidencias sólidas, me empiezo a sentirme desvinculado emocionalmente del EQUO que esta camarilla ha montado, no solo por que me hayan expulsado, si no por que me doy cuenta que este partido no es el que pensaba que era.

Y finalmente, me alegro de haber sido expulsado. En este momento el funcionamiento de ciertas personas de EQUO, capitaneadas por Uralde, no me representa. Hace lo que hacen los partidos tradicionales; ordeno y mando.
Y al final nos decidimos ir a la vía judicial, gracias al empeño de Silvia González, una compañera expulsada. Seguramente en octubre ya tendremos sentencia sobre, esperamos, que se dictamine que fue expulsión improcedente.

Lo mejor que me ha pasado estando en EQUO es haber conocido a personas a las que aprecio, por su incansable trabajo, por su apoyo, por querer construir un partido, a pesar de todas las dificultades, por su ambición honesta, por su compromiso, por su lucha incansable por un mundo sano y una sociedad equitativa. Confío que podamos reconstruir un partido verde sólido para el Estado español.

 

Deja un comentario